El método DOB establece las bases afectivas necesarias para la estabilidad y el control emocional
Está demostrado que los recursos mentales y las actitudes positivas favorecen el despliegue de la inteligencia en todas sus áreas.
La inteligencia emocional permite asimilar las informaciones que se presentan en la vida cotidiana y que deben ser procesadas equilibradamente. El que haya una manera más o menos inteligente de manejar dicha información ayuda al correcto desarrollo emocional del niño. Esta inteligencia depende de las experiencias vividas en la infancia.