Consejo del Mes: Niños responsables
En el Método DOB consideramos que hay que hacer que los niños adquieran ciertas responsabilidades desde pequeños y somos los padres los que debemos dar ejemplo.
Existen dos tipos de personalidades: los del locus de control interno que asumen sus éxitos y sus fracasos como algo merecido por su esfuerzo. Y los locus de control externo que consideran que todo se debe a causas externas por lo que culparan a las personas más cercanas o a las circunstancias de cualquier fracaso o problema que tengan en su vida. ¿Cuántos adolescentes hay que no se hacen ni la cama ni la comida? Y para colmo, se enfadan si no se lo hacen... ya que siempre se lo han hecho todo.
Si desde que el niño es pequeño se le enseña a tomar ciertas responsabilidades como algo natural el niño será una persona que asumirá el resultado de sus conductas y será una persona consecuente con lo que piensa y hace.
Al enseñarles a jugar debemos mostrarles de donde han salido los juguetes, y al terminar el juego éste termina poniendo el juguete en su sitio, que es importante que sea el mismo siempre. De este modo el pequeño aprende a ser ordenado, a cumplir pequeñas obligaciones y el beneficio de este aprendizaje se prolongará a lo largo de su vida
Recuerde que el Método DoB imparte cursos de formación para padres en Madrid.
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Información en profuncidad:
La “universalidad” del bebé
El bebé al nacer concluye con el suministro ininterrumpido de nutrición, calor e higiene del que disfrutaba en el seno materno, y comienza su singladura de necesidad y adaptación al mundo, quedando a expensas de la protección, atención y amor de aquéllos que están a su cuidado.
Las estructuras del sistema nervioso se encuentran aún en desarrollo (fase de mielinización), por lo que la percepción exterior es refleja y las tendencias instintivas. Pero la irradiación de cualquier sensación es global para todo el organismo, es decir, una caricia, por ejemplo, la siente en todo su cuerpo, no sólo donde se le ha realizado. Por eso, los efectos de placer o displacer, nutrición suficiente o escasez, de amor o de abandono, es muy posible que estén siendo percibidas por el lactante como autor y receptor de estas impresiones, pues se ha descrito que a esta edad no hay distinción entre lo que se produce internamente o en el exterior.
La grabación de su autoestima o autovalía va a depender del aporte inmediato de las diferentes necesidades, incluso antes de aparecer la tensión carencial, en definitiva, antes de que él se aperciba de dichas necesidades. Esto asegurará que en el futuro exista una creencia de autovaloración. Dependiendo de cómo hayan sido dichas condiciones ambientales, el niño fijará un registro en su inconsciente que será interpretado posteriormente como la creencia en su propia valía, en que le llega con facilidad y por sí mismo todo lo que necesita; o bien percibirá la realidad como un medio hostil donde todo lo obtenido es a través de la carencia y del esfuerzo, ya que no ha habido una información en su inconsciente favorable a su autovalía.
El contenido del inconsciente del niño va a depender de las condiciones ambientales. Su concepción universal estará marcada por un crecimiento armónico o por tensiones frustrantes, y por sus instintos básicos y las armonías psicológicas esenciales de estos instintos.
Recuerde que el Método DoB imparte cursos de formación para padres en Madrid.
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